Quién soy

¿ Dé dónde me salió hablar de esto?

Soy comunidora social audiovisual (UBA) y certificada como correctora de textos por la (UCAB).

He trabajado como reportera de tv, redactora de noticias para web radio y tv, investigadora en producción de noticias y editora de textos noticiosos y de opinión.

Hice de todo un poco en medios de comunicación; pero siempre me gustó escribir, de hecho, cuando estaba en la universidad empecé a describir mis experiencias relacionales, enfocándome en las amorosas sexuales porque me daba vergüenza hablarlas con alguien más.

Por años mi verdadero confidente fueron el papel y la hoja en blanco de Word. Tenía un grave problema de autoestima, era súper insegura, introvertida conmigo y mi pareja, bloqueada totalmente.

Miedo al placer

Perdí mi virginidad casi a los 20 años. Mi mamá siempre insistió en que “tenía que casarme primero para tener sexo”, (ella lo hizo a los 30), que “tenía que darme a respetar porque los hombres que ‘prueban antes’ se aburren y se van”; que “tenía que ser una mujer recatada”; que “cuidadito con una vaina porque…”.

Imagina cómo fue el día en que finalmente tuve sexo por primera vez, luego de una relación 4 años de “manito sudada”. ¡Horrible!, sentí que traicionaba a mi mamá, así que no me permití vivir el momento y durante muchos años mi experiencia sexual significaba tensión y ansiedad.

Lo peor era que mi forma de camuflajear el problema me trajo incontables “fracasos”. Parecía que nada me salía bien, ni en el sexo, ni en las relaciones de pareja, ni en los empleos y proyectos personales, ni en la forma de generar dinero.

Fue un reto aprender a tener relaciones sexuales desde el sentimiento y sentir orgasmos genuinos.

Autoreconocimiento

Después de todo, creo que lo bueno de escribir mis experiencias fue que me llevó a leer mucho sobre sexualidad, energía, desarrollo personal y psicología fenemina.

Entonces, luego leer Freud, Jhonson y Jhonson, Jolan Chang, Karen Berg y cuanto texto encontraba sobre sexualidad, energía y Ser, pude ver que no estoy sola.

 La mayoría de las mujeres hemos asumido el sexo como un acto complacencia que todas «sabemos hacer». Al igual que con el sexo, asumimos que la única manera de ganar dinero es mediante un empleo.

Esta creeciencia social inconsciente ha golpeado tanto nuestra estima que olvidamos apreciar nuestro valor y el Poder Creador que surge desde nuestro útero para colocar la vida a nuestro favor.

Ya sé que te estás preguntando, ¿esto en qué me ayuda a mi?

Respuesta corta y directa: EN TODO

Comprender lo que he leído, hacerme responsable de lo que he venido entendiendoby confirmar que funciona tras aplicarlo en mi vida, sustenta el propósito del proyecto DivinayConDinero. Un blog de contenido especializado y vivencial para que aprendas a conocer tu energía sexual y reconozcas tu poder a través del estudio reflexivo de ti misma.